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Natación para embarazadas

Los beneficios
Respiración y relajación
Natación aplicada
Durante la gestación
Material
Bebés
 

Los beneficios

El medio acuático se adapta y potencia la adquisición de unos beneficios en la gestante, a través de esta actividad física.

  • Las propiedades físicas del agua fomentan estados de ingravidez y aligeramiento de peso. La flotación y el equilibrio, como veremos, actuarán sobre el efecto gravitatorio y facilitarán, asimismo, la movilización de segmentos (articulaciones y grupos musculares).
  • El agua posibilitará una reducción del esfuerzo a través de los diferentes ejercicios (actividades).
  • La práctica realizada en el medio permitirá una fácil secuenciación de tiempos respiratorios (inspiración y espiración), el dominio de los tipos e intensidades de la misma. También será útil para la coordinación de la respiración con el movimiento.

Su incidencia en el plano psicosomático

El organismo de la mujer experimenta una total transformación durante tres momentos: gestación, parto y puerperio o posparto. Esta experiencia, que partirá de una serie de modificaciones orgánicas y funcionales, supondrá un cambio en la esfera psicológica de la madre, en sus emociones, vivencias y su forma de ser en general. Por ello, la actividad que se plantea se ajustará a ella, registrando un eco de ese cambio operado en su psicología.

Las transformaciones psicológicas comportan una modificación en la actitud de la mujer: El reconocimiento de sí misma, la aparición de una relación simbiótica con el bebe desde los primeros meses y su autoaceptación posterior.

Así pues, será necesario orientar la actividad a facilitar un mayor protagonismo y participación activa a esos cambios, tanto fisiológicos como psíquicos, que se producirán en la mujer. Así, las propuestas motoras que se realizarán tratarán, en diferentes partes del programa (relajación, conciencia respiratoria, desplazamientos...), de fusionar una idea de vivencia de esas transformaciones de la gestante. Esto es, que el tener la conciencia de un cuerpo activo, que se prepara para el reto del alumbramiento, y que luego evolucionará, tras la experiencia del parto, hacia una recuperación de su forma física, será un apoyo psicológico el cual, sin duda, repercutirá en la mejora de sus funciones orgánicas. Esta actitud, receptiva hacia sí misma, será en última instancia un refuerzo en favor de la simbiosis afectiva con su hijo. El movimiento, pues, estará entendido a partir de una vivencia corporal, en un medio afín a la madre y al niño: el medio acuático.

Objetivos que alcanzará la futura madre:

  • Aumento de la reserva de adaptación funcional al esfuerzo como consecuencia de los cambios respiratorios y hemodinámicos que se producen.
  • La adquisición de una adaptación / aceptación a la morfología de la nueva imagen corporal.
  • Mejora del riego sanguíneo. Esto reducirá el riesgo de aparición de problemas circulatorios, como varices o trombosis.
  • Dominio de la respiración, por su importancia en las diferentes fases en el parto.
  • Control y dominio de la relajación. Será necesaria en el momento del parto para realizar un correcto trabajo muscular. El mantenimiento en reposo de ciertos grupos musculares durante las contracciones uterinas, reduciendo asimismo el dolor causado por éstas. Será necesario un cierto conocimiento y escucha del tono corporal, para el trabajo muscular y el control postural.
  • Mejora de toda la estructura oseoarticular, aumentando la flexibilidad. Para evitar alteraciones durante el embarazo, sobre un control postural que evite posiciones incorrectas, para facilitar el momento del parto, y para una mejor recuperación en el posparto.
  • La atención a una mejora de la coordinación neuromuscular
  • El refuerzo, a través de la movilización, de los grupos musculares en general y especialmente, de los implicados en el embarazo y parto:
    1. Musculatura perineal y abdominal. La participación de la primera es intensa durante el parto respecto a la segunda, la tendencia a distendirse hace que deba ser reforzada para una mayor recuperación, pasado el parto.
    2. Favorecer la ejercitación de los músculos aductores y abductores, para el momento del paño.
    3. Reforzar la musculatura de la espalda, especialmente el cuadrado lumbar y los músculos paravertebrales. El refuerzo de toda la musculatura dorsal ayudará a soportar la sobrecarga de peso, así como a favorecer un control postural dorsal, evitando de esta forma las típicas molestias de espalda.
  • En general, mejora de la condición física.

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