El entorno adecuado para los ejercicios en el agua
Para el tipo de piscina, será necesario que disponga de una zona poco profunda. En cuanto al espacio requerido, se necesita cierta amplitud y, sobre todo, disponer en la piscina de algo de tranquilidad para facilitar la relajación y una cierta intimidad. Será positivo realizar la sesión con un poco de música de fondo..
La temperatura, conviene que esté por encima de los 27°C, para favorecer la vasodilatación y evitar la contracción muscular. El ambiente estará, en general, dos grados por encima de la temperatura del agua.
El material auxiliar, como aros o flotadores, queda excluido. Sin embargo, el material didáctico como tablas y pull-boys, puede ayudar en ejercicios estacionarios.
El profesor ofrecererá seguridad y motivación. Estos aspectos son especialmente significativos en esta modalidad. Para ello, el profesor debe tener la capacidad de ajustarse a las demandas de la gestante, por eso, debe conocerla, y estar al tanto de las motivaciones y reservas que se suelen presentar en el embarazo.
En ocasiones, la presencia del profesor dentro del agua será positiva y favorecerá la seguridad y la comunicación a través de una relación adecuada por ambas partes.
El profesor observará e intervendrá de forma individual con cada alumna en sus propuestas de trabajo.
Será positivo que éste sea capaz de crear una atmósfera relacional entre las alumnas durante la sesión. Para las futuras mamás supondrá una vía de desahogo de sus tensiones, inquietudes y de identificación.
El número de alumnas por profesor puede oscilar de seis a ocho para favorecer esta relación, sin perder la capacidad de individualización.
La duración será, preferentemente, para todo el período, desde el tercer al octavo mes de gestación.
La frecuencia dependerá de si realiza otra actividad de preparación al parto o no. En general será de dos a tres sesiones por semana, si no realiza otra actividad, y de una a dos en caso de practicar otra. El tiempo de sesión recomendable será de treinta a cincuenta minutos, según la fase de gestación. Al inicio puede ser algo menor, aumentar en la fase intermedia y decrementar en la fase final. Esto estará en relación, además, con la importancia que asignemos a cada parte de programa (respiración, gimnasia, natación), en cada fase. En cada sesión, a las partes establecidas, se habrá de añadir una parte de vuelta a la calma, al finalizar la sesión. |