Factores de riesgo
Se ha aceptado la existencia de un determinado número de factores, cuya presencia favorecen la aparición de complicaciones, y a los que se denominan factores de riesgo.
Tabaco: los fumadores representan el 30-60% de la población masculina y el 20-30% de la población femenina. En los países desarrollados el tabaco causa aproximadamente el 15% de todas las muertes. El tabaco está asociado a los cánceres de laringe, faringe, cavidad oral, esófago, páncreas, vejiga urinaria y riñón.
Colesterol: la hipercolesterolemia como factor de riesgo según Treserras, Castell y otros se considera límite entre los valores por debajo de 200 y 250 mg/dl. Diversos estudios han permitido establecer la existencia de una relación entre los niveles de colesterol y el riesgo de sufrir una patología coronaria.
Hipertensión arterial: la hipertensión arterial es un factor de riesgo vascular, la O.M.S ofrece como normotensa (tensión arterial normal) a toda persona con cifras de tensión arterial sistólica iguales o inferiores a 140 mm. Hg, y de tensión arterial diastólica iguales o inferiores a 90mm. Hg. En España la prevalencia de hipertensión arterial en la población adulta se sitúa sobre el 20%. La mayor prevalencia se encuentra asociada al consumo excesivo de sal y alcohol, a la obesidad y al sedentarismo.
Diabetes: es un trastorno crónico del metabolismo que se caracteriza por la presencia de hiperglucemia y déficit de insulina. Se llama hipoglucemia a la disminución de la glucosa en sangre. Las tasas más elevadas ocurren en poblaciones de raza blanca, y las cifras oscilan en 1-3 por cada mil habitantes. La diabetes aumenta con la edad siendo más frecuente por encima de los 60 años. La actividad física tiene un efecto importante en la evolución del diabético, así como en la mejora de su control metabólico. Los beneficios del ejercicio para el diabético son: mejor control de la glucemia, descenso de niveles de grasa en la sangre, aumenta sensibilidad en la insulina, reducción de la medicación, efecto psicológico positivo, aumento del tono muscular. Pero también existen una serie de riesgos: hipoglucemias, cetosis, infarto, arritmias, aumento de la presión arterial durante el ejercicio, hemorragias retiniana, proteinuria, ulceras del pie.
Al hablar de ejercicio físico para el diabético es preciso considerar el tipo de esfuerzo, la intensidad, la frecuencia, duración y cuanto puede suponer el gasto energético de esa actividad, para presumir un posible aumento en la ingesta de hidratos de carbono para el practicante. Los ejercicios que son aconsejables son aquellos de baja intensidad o aeróbicos, ya que favorecen la la circulación periférica, la alimentación y la nutrición celular. Las actividades que se adaptan a estas premisas son: footing, bicicleta, pasear, nadar. La duración de la actividad será de 45 minutos aproximadamente. La intensidad se podrá establecer sobre 75% de su frecuencia cardiaca máxima, y la frecuencia de al menos tres sesiones semanales. Los siguientes consejos pueden ser de gran interés para el diabético siempre que realice actividad física:
- Llevar siempre azúcar
- Cumplir los horarios de las comidas
- Procurar que las raciones de hidratos de carbono en cada comida sean las adecuadas
- Variar las cantidades de insulina según el tipo de ejercicio
- Tener glucagón siempre a mano
Obesidad y sedentarismo: la obesidad se considera un importante problema nutririvo y sanitario en los países occidentales. Se asocia muy frecuentemente con la hipertensión arterial, la diabetes y la hipercolesterolemia.
Finalmente vamos a mencionar el problema del sedentarismo, según un trabajo publicado por el Ministerio de Cultura, un 29% de los españoles declara practicar algún deporte como mínimo cada tres meses. Los grupos que practican menos ejercicios durante el tiempo libre son las personas de mayor edad, y las de menor nivel educativo.
El ejercicio físico puede contribuir a la prevención y control de muchos procesos y enfermedades, pudiéndose destacar la hipertensión, la osteoporosis, o la diabetes. El ejercicio produce efectos beneficiosos sobre las articulaciones, el mantenimiento del peso, el estreñimiento, los procesos psicológicos y el bienestar. |